La frase más hermosa que jamás pensé para un 13 de diciembre


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Hoy he amanecído temprano, como siempre. Y lo primero que he pensado es en ti. 13 de diciembre. El día de nuestra despedida definitiva hace dos años ya.

Aún me recuerdo canturreando por las calles cuando volvía a nuestro hogar. Sonriente, feliz. Pensando en la Navidad.

En realidad me sentía como una niña pequeña que miraba las luces como una señal de esperanza.

En cada una de las bombillas veía una señal que me empujaba a salir adelante. A continuar luchando por mi gran sueño, que era que volvieras conmigo y por todos los demás sueños que me quedaban por cumplir.

Mirando Instagram, encontré una frase tan hermosa, que me ‘prestó’ nuestra amiga Sarah, la antigua socorrista de la piscina y que es una realidad: “Papá, envidio al cielo por tenerte”.

Y es así. Yo creo que madrugo tanto para abrir la ventana y mirar hacia arriba. Allí mi mirada se pierde en el infinito celestial, igual que se evade de todo en el mar.

¡Qué amor infinito por el sonido de las olas! ¡Qué felicidad sentir un rayo de sol acariciando nuestras caras! También eso lo echo de menos, pero todo llegará, papá.

Lo más importante es que hoy, 13, un número que nunca me gustó, pase rápido. Aunque luego vendrán el 15, el 23, la Nochebuena, la Navidad y el fin de año, que no se si celebraré con una copa de cava o ni tan siquiera lo haré.

Ayer escuché los primeros petardos. Ya sabes que soy histérica con ese insignificante ruido. Pero me saca de mis casillas hasta el punto de poder decir alguna palabra malsonante, que dicho sea de paso, me hacían reír bastante después de soltarla.

Y si no que se lo pregunten a los tres críos que osaron tirar uno cuando pasábamos mamá y yo por la calle.

Ahí salió el auténtico carácter de los Carnero, porque pienso que mamá era más tranquila, pero yo me aceleré de mala manera.

Algo que me sigue ocurriendo a veces y que me sigue haciendo sonreír, porque así es como me siento más identificada conmigo misma.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy, que es hora de desayunar algo rico y consistente para afrontar este nuevo día.

¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

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