Una bocanada de aire fresco en un bello amanecer de sábado


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? ¿Y mamá? Yo bien. Hacía mucho que no bajaba al Huerto de Calisto y Melibea. Y aquí estoy. Sentada en nuestro banco viendo el sol, que luce tímidamente en esta mañana fria del 29 de agosto

No hay nadie. Es un remanso de paz, de tranquilidad. El sitio perfecto para meditar, para contemplar los monumentos, para relajar el cuerpo y la mente.

Uno de mis lugares favoritos para salir. Quizás debería frecuentarlo con más asiduidad.

Aquí está una parte de mi infancia, de mi adolescencia y de este confinamiento. Muchas horas hemos pasado aquí juntos.

Lunes de aguas, mañanas de recuperación física, de visitas turísticas. Después de cansarno solíamos ir a La Latina.

Había un bar que nos ponían una tortilla espectacular (me estoy relamiendo solo de pensarlo).

Creo que ya tampoco está. Lógico. Han pasado muchos años y las cosas cambian.

No veo cigüeñas. Supongo que es época de partir a otros lugares más cálidos. Como haríamos todos en otra situación.

De momento no queda más remedio que seguir disfrutando de estos pequeños momentos que nos regala la vida.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s