Retrato de hombre de ojos grises sobre fondo de espejo


 

 

¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Yo bien. En casa. Por fin parece que llega la tormenta. De momento ya se ha levantado un buen vendaval y el ambiente ha refrescado bastante.Un alivio, la verdad.

Así que he aprovechado la mañana para meterme entre fogones y preparar una deliciosa tortilla de patata. Siempre me encantó cocinar, pero es cierto que con las altas temperaturas era más fácil y saludable recurrir a la fruta, el agua y algo ligero.He recuperado una foto preciosa.

Bendito Facebook que cada día te refresca la memoria con las mejores imágenes de otros años.Aquí estás tú reflejado en un espejo, en Candelario. Un lugar que siempre te encantó. Supongo que la hice yo, pero quedó muy bien. Y eso que la fotografía y yo estamos reñidos.La habré mirado cien veces desde que la encontré. Se llama flechazo.

¿No?También un 11 de agosto, no recuerdo muy bien el año, tuvo lugar un eclipse de sol. Los agoreros decían que era el fin del mundo, pero no.Fue otro regalo del cielo que vimos todos juntos en la terraza con cristales tintados especialmente hechos para la ocasión.La noche antes, ingenuos de nosotros, nos preguntábamos qué pasaría si al día siguiente no hubiera amanecer.

Pero, por fortuna, esos pronósticos catastrofistas se quedan en eso.Esta noche debería ser la primera de lluvia de estrellas, pero el cielo está nublado y no creo que se puedan ver.Al final hay que agradecer esta pequeña tregua que nos ha dado el clima para coger con fuerza el último ‘sprint’ de agosto. Respiremos hondo y disfrutemos del momento.Nada más por hoy, pituco. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️