Las 11.11, la hora mágica a la que te despertabas cada día


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? ¿Y mamá? Yo bien. En casa. Hoy no he salido a pasear. Estoy aprovechando el día de San Juan para ordenar todo y dejarlo limpio.

Ya sabes que a partir de hoy empiezan a decrecer los días. Aunque esta mañana ha lucido el sol con bastante fuerza, ahora mismo está nublado y amenaza tormenta. Aún así, hace un bochorno sofocante.

Así que nada mejor que una rajita de melón para mitigar el calor.

Es San Juan. Anoche no hubo hogueras ni fiestas en las playas. El confinamiento ha cambiado todo mucho.

Hace 2 años estábamos en Las Cuatro Hermanas saboreando un delicioso aperitivo de los que ponen allí. Tortilla, chanfaina y otros deliciosos manjares que hacen que mis tripas comiencen a removerse.

Te he hecho una foto muy especial para ilustrar este post. Seguro que te gusta. Es mi despertador marcando las 11,11. Era tu hora de levantarte de la cama los días que no tenías nada hacer. Y si podías contar los 11 segundos, pues mucho mejor.

Los días que íbamos a la piscina, te levantabas antes y solíamos llegar a la parada con el tiempo de sobra para que vieras pasar al señor del sombrero.

Un hombre que caminaba cada día por la avenida de Mirat y que, como eras tan curioso, te gustaba saber hacia donde encaminaba sus pasos.

Hace tiempo que no le veo, pero también es verdad que no suelo frecuentar la zona a esas horas.

También hoy se cumplen cuatro años de una de las mayores aventuras de mi vida. Correr en Las Ventas delante de mis chicos locos. He estado viendo el video que hice justo antes y la verdad es que no puedo más que reírme.

Eso sí fue una descarga de adrenalina. Lo recuerdo con tantísimo cariño. Hay otros mucho mejores, lógicamente, pero aquel me dejó las piernas temblando durante algunas horas.

Creo que solo lo superó el momento en que toqué el piano en el Casino. Ahí los nervios me jugaron una mala pasada y pienso que fue el peor día de todos. Cualquiera de los ensayos salieron mejor, pero no es lo mismo hacerlo sola que con 400 personas delante.

Bueno, pituco. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mi princesa! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

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