Los desayunos del ‘Derby’, el lugar donde brotaron las bellas obras de Valle Inclán


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? ¿Y mamá? Por aquí seguimos tranquilos. No hay demasiadas novedades en la ciudad.

La noche fue muy erótica viendo ‘Cincuenta sombras más oscuras’. Y en cuarentena…. Mejor no te leo los comentarios que la gente dejó en Twitter, porque no creo que fuera la mejor película para la época de confinamiento.

Pero hay alguien que te escribe un mensaje y te hace sonreír y desear que esto termine cuanto antes.

Hoy también estoy madrugadora. He desayunado mi zumo de naranja y un poco de pan tostado con mermelada para reponer energías y afrontar este martes santo.

Cuando llegan estas fechas siempre recuerdo aquel viaje que hicimos a Santiago de Compostela. Estabas enamorado de esa ciudad. De sus calles, sus momumentos, sus gentes y especialmente de la silla del Derby donde se sentaba don Ramón María del Valle Inclán.

Estábamos alojados justo enfrente. El primer día preguntaste al camarero el sitio donde se sentaba tu ilustre compañero de días y noches de lectura.

No era difícil adivinar que los bohemios siempre eligen la ventana que da hacia la calle para ver la gente pasar.

A pesar de todo preguntaste a un camarero, que lógicamente te llevó al lugar que ya habíamos elegido. Pero como eras desconfiado a veces, a la mañana siguiente volviste a preguntar a otro, que te confirmó que sí, que aquel era el lugar desde donde brotaban obras tan bellas como sus sonatas o ‘Luces de Bohemia’.

Sonrío. Mi rostro refleja felicidad rememorando aquellos tiempos. Aunque la nostalgia permanece en mi corazón, prefiero recordarte así. O paseando por las calles bajo la lluvia, sin paraguas, camino de la Catedral para llegar a la plaza del Obradoiro y fundirnos en un tierno abrazo.

¡Ay, Pituco! ¡Qué rápido pasa el tiempo! A veces, claro, porque ahora con el confinamiento los días se hacen largos.

Hay tiempo para todo. Cocinar, limpiar, leer, comer y soñar… Soñar con un mañana donde vuelvan los abrazos y los besos. Esos que ahora los que estamos solos añoramos tanto.

Bueno, peque. Te dejo por hoy. ¡Cuídate mucho y cuida de mamá! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

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