Mañanitas de febrero con sabor a sal, a mar y a recuerdos imborrables


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? ¿Y mamá? Por Salamanca todo tranquilo. Dicen los meteorólogos que será el invierno más caluroso desde hace muchos años. Sólo quedan 38 días para que llegue la primavera.

Hace tres años llegábamos a San Sebastián. A ver tu playa de La Concha. Ese mar que te cautivó desde que eras un adolescente.

San Sebastián, la ciudad en la que viviste durante tantas y tantas historias. Hermosas. Aquel río que nunca encontraba final te dejó maravillado desde el primer momento.

Esas mañanas bailando la yenca con mamá, ese primer amor que nunca se olvida… Qué bonito. Fue en Deba, tu primer mar, el que te dejó una huella imborrable y volvió esos ojos grises más bellos si caben. Y cuidado que eran hermosos.

Transmitían toda la bondad del mejor padre del mundo. Ese hombre generoso, afable, irrepetible. Ese, tú, mi vida entera. Aunque pasan los días, te sigo sintiendo a mi lado. Miro el lucero del alba y sonrío. Siempre.

Eres la luz que guía mi existencia, la persona que me da fuerzas para no rendirme nunca…Me he convertido en una mujer fuerte, valiente, luchadora y soñadora. Y me quedan tantos sueños por cumplir…No hay prisa. Solo hay que tener paciencia, respirar hondo y creer firmemente en lo que deseas.

Yo desearía que estuvieráis aquí, pero ya no hay marcha atrás. ¡Os echo tanto de menos!Bueno, pituco, se acerca la hora de comer. Así que me despido como cada día. ¡Cuídate mucho y cuida de mamá! ¡Os quiero! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!