Lo que saben mis zapatos y lo que calla mi corazón


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Por aquí todo bien. Hoy he cansado mi subconsciente, pero no me llega la inspiración.Menos mal que la vida es una caja de sorpresas y sueños y quizá despierte de repente mirando fijamente unos ojos azules deslumbrantes. Entre fados y otras músicas voy dejando transcurrir el día.Sobreviviendo. Superviviendo, como dice mi psicóloga. Tengo el presentimiento de que voy a pasármelo bien, como dice la canción de ‘Hombres G’.Anoche pasé un largo rato sentada en tu silla. Lejos de entristecerme, me gusta estar allí. Aún percibo tu olor y observo fijamente las paredes para darme cuenta de que simplemente fuiste y serás el mejor padre del mundo.Por fortuna el tiempo va poniendo todo en su sitio y ahora empiezo a entender cosas que hace apenas dos semanas no veía.Es cierto que la letra con sangre entra. Y que hay que volver a poner los pies en la tierra, aunque a momentos prefiero quedarme un instante en mi nube de algodón. Hoy especialmente esponjosa 😊. Y dulce, muy dulce, como un helado de fresa.Sé que te extrañará la foto, pero tiene su por qué. Los pies en la tierra. O quizás ‘Lo saben mis zapatos’, de Pablo López.Mis zapatos son sabios y privilegiados por el ritmo al que caminan desde hace días.Nada más, cariño. Te dejo, que es hora de comer y disfrutar. Cuídate mucho. ¡Te quiero, papá! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!