Te quiero (las dos palabras que nunca te dejé olvidar en los peores momentos)


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Ha sido una noche de dormir regular. No hay nada peor que acostarse con el estómago vacío, porque a las 4 de la madrugada el cuerpo te está pidiendo algo que sacie tu apetito y que sea lo suficientemente ligero como para que no tengas ardor de estómago después.

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