La alerta terrorista en Salamanca y los 34 años sin Orson Welles


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Nosotras bien. La verdad es que no hay nada mejor que quitarte la venda de los ojos y hacer una criba selectiva entre la gente con la que puedes contar y la que no merece la pena.

Por suerte, y a pesar de algunos cobardes, que el tiempo pondrá en su sitio, me quedo con los que cuentan, que son muchos.

Hoy tengo cositas que contarte. La primera, por la sorpresa que me causó, es que Salamanca está en alerta por un posible ataque terrorista, desde el mes de junio de 2015.

Imagínate que le habrá hecho una ciudad tan hermosa, culta y tranquila a esos… (mejor me callo) para querer causar una masacre en sus calles.

Esta mañana me levanté temprano. Quería perfeccionar un poco más mi técnica con el piano, pero el Casino va a ser escenario de un desfile y, por lo menos, hasta el sábado no podré retomar mis clases. Menos mal que las aplicaciones móviles te permiten, por lo menos, recordar la partitura.

Después paseé por la Plaza Mayor, retorné al Ayuntamiento buscando a mis compañeros de prensa, que ya no están, y terminé en la Fundación de la Cultura, moviendo algunas cosas cara a la presentación del libro.

Octubre nos regala otro día ‘veroñal’ y reconozco que estoy encantada. Menudo subidón de energía cuando te asomas a la ventana y ves el sol, mi sol, iluminando cada rincón de la casa.

Supongo que en el arco iris de los genios estaréis celebrando que este mismo día, del año 1985, inició su viaje a la eternidad el grandísimo director y actor Orson Welles, al que tuviste la fortuna de ver en la plaza de toros de La Glorieta junto a su ‘troupe’ que completaban otros dos nombres ilustres: Ernest Hemingway y San Antonio Ordóñez.

¿Sabes, peque? La gente me dice que estoy especialmente radiante estos días. Y la verdad es que me lo empiezo a creer. Debe de ser la felicidad por ir superando con éxito etapas y retos.

Lo mejor es que esto no para aquí. Soy ambiciosa y quiero llegar aún más alto. Con calma, eso sí, que un mal tropezón puede acabar con todas tus aspiraciones y creo que soy de las pocas idiotas que he tropezado tres veces con la misma piedra. En otra época de debilidad mental, hubiera llegado a ser letal, pero ahora mismo, y eligiendo una expresión vulgar y muy coloquial: “Me la trae al pairo”. Tú dirías algo aún mucho más malsonante: “Me toca los cojones” 🤣.

Bueno, pituco. Dejo el blog un rato para reactivar otras muchas cosas que tengo que hacer. Disfruta mucho del jueves, abrid una buena botella de vino y brindad por los genios, que aquí van escaseando cada vez más.

Cuídate mucho, mi vida. ¡Te quiero, papá! ❤️

Anuncios

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s