Anthonie Hubert muere en un fatal accidente en Spa y Blanca Fernández Ochoa desaparece


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Espero que bien. Primer día de septiembre y el sol se ha escondido tras las nubes. Sólo se ha dejado ver en algunos momentos del mediodía y de forma tímida.

Sé que no te gusta demasiado hablar de ruedas. Más bien nada, pero te tengo que contar que desde ayer hay otro ángel en el cielo.

Se llama Anthonie y era corredor de automovilismo. Un fatal accidente en la mítica curva de Eau Rouge dejó su monoplaza partido en dos y, aunque nadie quería asumir que era cierto, las fotos no dejaban ni un atisvo de esperanza.

Sólo un par de horas después del choque, la Federación Internacional de Automovilismo confirmaba la peor de las noticias.

El joven piloto de Renault había fallecido. En vano los intentos médicos por salvar su vida. Tristeza absoluta. Una sensación de ahogo invadió mi garganta. Rabia, impotencia… No sé. Son tantas las cosas que se pasan por la cabeza en esos minutos.

Siempre digo lo mismo. Es muy duro perder a un padre, y más alguien tan genial como tú, pero ver cómo se va un hijo tiene que ser un dolor aún más devastador.

Todavía recuerdo aquella mañana de julio cuando estábamos esperando el autobús de la piscina y me dijiste que Jules Bianchi había muerto. Te gustaba estar informado de todo. De lo bueno y de lo que no es tan bueno.

Vivir… Esperar a morir. Reencarnarse. La eternidad. El cielo, el infierno. El amor, el desamor. Todo es un misterio. Mamá siempre dice que todos somos una especie de marionetas con un hilo. Y alguien va cortando de forma aleatoria. Hasta que un día te dejan caer al vacío. Sin red.

Demasiado complejo para intentar buscar una explicación. Y menos a estas horas de la tarde después de haber visto la carrera de F1 y cómo el mejor amigo del corredor que dejó de existir, ganaba por primera vez en esta categoría.

Una jornada de sabor agridulce para Charles Leclerc, que dedicó su victoria a ‘Tonio’, a Bianchi y a su progenitor, también en el arco iris de los papás.

A todo esto, el país sigue conmocionado por la desaparición de la campeona olímpica Blanca Fernández Ochoa, de la que no se sabe nada desde hace más de una semana. Han encontrado su coche vacío en Cercedilla, cerca de Madrid.

Bueno, mi vida. Cuídate mucho y disfruta de esta tarde pre otoñal. No olvides lo que te digo siempre: ¡Te quiero, papá! ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

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