Esta vida loca…


¡Hola, papá! ¿Qué tal estás? Te imagino sonriente, risueño, feliz y medio dormido todavía. Hoy te escribo más tarde de lo habitual, pero ha sido un día largo e intenso.

Tampoco hace falta que te dé muchos detalles, porque tú estás aquí, a mi lado, agarrado fuerte de mi mano para que ninguno de los dos decaiga.

¿Has visto cómo está el mundo? Más loco que cuando te fuiste. 20 muertos en El Paso y diez más en Daytona en sendos tiroteos. Y es entonces que piensas lo que tendrá esa gente en la cabeza para coger un arma de fuego y disparar contra inocentes que pasan por la calle o hacen la compra en el supermercado tranquilamente.

La sinrazón llevada a los extremos. También sabrás que el deshielo crece en Groenlandia y que este año, por primera vez en más de dos décadas, no va a haber desfile de Victoria’s Secret.

Los ángeles de la lencería guardan sus alas sin fecha de retorno. La audiencia de lo que era un acontecimiento casi universal, cayeron de manera tan radical, que la firma de moda decidió no invertir más en un espectáculo donde se movían unas cantidades de dinero que realmente asustan.

De ahí directamente a la fama salió Heidi Klum, que si no mal recuerdo era una de tus rubias favoritas. Y seguro que alguna más que ahora no recuerdo.

Por fin estoy empezando a coger color. Fíjate que ya ha pasado más de la mitad del verano. Pero nunca es tarde. Como seguro que ya he escrito cientos de veces, el sol me da un extra de energía que me deja las pilas cargadas para días.

No sé, cariño. Hay momentos en que realmente me parece imposible que ya no estés. Te siento tan cerca… Quizás es que sólo se fue tu cuerpo, pero tu corazón, tu espíritu y tu amor siguen en todos los rincones de la casa.

No sabes lo que te agradezco que seas una persona tan especial. Me enorgullece saber que eres eterno, porque nadie te ha olvidado. Y eso me da una tranquilidad inmensa. Al final fueron unos años donde dejaste una huella imborrable. Y no todo el mundo puede decir eso.

Nada más, mi vida. Voy a cambiar el chip al maravilloso mundo de las ruedas, que aún no colgué los resultados de las carreras en mi blog de motos y además tengo una pereza horrorosa 😴.

Me compré una piscina hinchable y cuando estaba allí tumbada creo que me quedé dormida como un bebé, porque ahora estoy en modo atontamiento total.

Pasa buena tarde, mi amor. ¡Te quiero, papá! Mucho ❤️

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s