Turrones en pleno mes de julio y mi primer Tourmalet sin ti (te extraño mucho)


¡Hola, papá! ¿Cómo estás? Espero que bien. Yo hoy no te voy a engañar (nunca lo hago), pero si te dijera que no estoy llorando, sería una embustera.

Tengo asimilado que el primer año de ausencia de un ser querido, y más como nos queríamos nosotros, cada acontecimiento importante, te trae cientos de recuerdos a la cabeza.

Y este sábado es nuestra primera vez en la que en el Tour de Francia suben el mítico Tourmalet y estoy aquí sola, en mi habitación, con mi moquero, viendo a estos auténticos héroes sobre ruedas dándolo todo sobre la bici.

Creo que ya te conté que es Alaphillipe, un corredor francés, el máximo favorito para ganar la ronda gala tras su contundente victoria en la contrarreloj de ayer, en la que además de no ceder tiempo, ganó unos segundos de oro cara a la clasificación general.

Pasaban pocos minutos de las cinco de la tarde cuando Thibaut Pinot se alzaba como ganador de la etapa más emblemática de este clásico del deporte, que empecé a seguir contigo desde que era niña.

No veas cómo está el recorrido. Hay cientos de personas a ambos lados de la carretera aplaudiendo y animando a los ciclistas y ahora empieza un descenso ‘a tumba abierta’ de esos que piensas que es mejor no mirar.

Ay, pituco. Qué día más tonto llevo. Entre el calor y este cúmulo de emociones que intento canalizar a través de estas líneas, me estoy poniendo horrorosa. Luego me tendré que dar corrector anti ojeras y un poco de rimel para que los ojos recuperen su brillo.

Como ya sabes que el mundo está un poco loco, esta mañana en el supermercado estaban vendiendo turrón de Navidad en pleno mes de julio y los termómetros a 40 grados. Creo que tampoco te conté que Grecia tembló por un seísmo de 5.1 grados en la escala de Richter y que Donald Trump se quiere ir a la luna dentro de cinco años. Y pienso que a ver si hay suerte y se queda allí para siempre.

No sé si ‘Los Simpson’ lo predijeron en alguno de sus capítulos. Bueno, mi amor, voy a ver cómo termina la etapa. Si te apetece, tienes tu trozo de mi cama libre para sentarte conmigo. Cuídate mucho. ¡Te quiero, papá! Infinitamente.

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s