Un día de nervios y muchos sentimientos a flor de piel en la víspera de nuestro último viaje

mamayyo

¡Hola, papá! Hoy me desperté nerviosa. No sé por qué. Seguramente que sean las emociones tan fuertes que estoy viviendo estos días con la Feria del Libro y que mañana hace justo un año que me hiciste el regalo más bonito de mi vida: nuestro viaje a Madrid con el impresionante vestido rojo que me regalaste por tu cumpleaños.

Fíjate que el destino es caprichoso… Mirando cosas, me encontré con que tu carnet de identidad caducaba justo ayer.

Pero bueno. Te voy a contar cosas bonitas. El marca páginas está siendo un éxito. Yo llevo siempre un buen taco en el bolso para los que no puedan acercarse a la Plaza a buscarlo y hay gente que me sorprende y ya lo tiene. Además lo guarda en su bolso para llevar tu foto cerca. Y todas coincidimos en lo mismo… Eras tan guapo.

Luego están las personas a las que se los dejas debajo de la puerta y ni tan siquiera te escriben para darte las gracias o hacer algún comentario sobre él, pero como decía ‘El Guerra’: Hay gente para todo.

Elvira, de la Diputación, a la que no sé si llegaste a conocer personalmente, es otro de esos ángeles que envían a la tierra.

Ayer quise que mamá bajase conmigo para ver tus recuerdos y me vio sonreír. Nada que ver con el llanto inconsolable de cuando me dijeron que ya estaban allí los separadores. En su cara también se dibujó una sonrisa y me dijo que así me quería ver siempre. Lo voy a intentar, aunque sé que mañana voy a estar mal todo el día, ya que en mi memoria tengo imágenes imborrables de aquella última gala de los Premios 20Blogs, de nuestra comida en Botín… De tantas cosas. Pero eso lo dejo para mañana.

Volveré a la Plaza porque firma libros mi monitora de Pilates. Se llama Marta Candelas y me hubiera encantado que la hubieras conocido, porque sé que hubieráis tenido unas conversaciones muy interesantes. Ya te mandaré una foto con ella para que nos veas.

No sé si te dije que Antonio Ferrera se tiró de un puente, pero afortunadamente está recuperándose. El marido de Hortensia sigue en la UVI, esperando el fatal desenlace. En ella y sus hermanas he encontrado unas personas fantásticas. La pena es que lo está pasando muy mal.

La muerte no para, cariño. Cada día la ruleta sigue girando y donde se para, cortan la cuerda y mandan a otro para ‘Benidorm’, como decía aquel señor de Béjar que compartió habitación contigo cuando te ingresaron con la diabetes.

Ay, mi vida. Te dejo. Que me voy a hacer algunos recados y un poco de ejercicio para quitar las lorzas. ¡Te quiero, papá!

2 comentarios en “Un día de nervios y muchos sentimientos a flor de piel en la víspera de nuestro último viaje

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