Campaña electoral, San Isidro y otras historias para no dormir (y lo necesito)


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¡Hola, papá! Cinco meses ya. Y aún no me lo creo. Me parece que en cualquier momento vas a llamarme para que te ponga el Cola Cao con bizcochos, tu desayuno favorito.

Pero no. No hay nadie que me lo pida. De hecho, no hay nadie en el salón desde hace 5 meses. Raro es el día que nos sentamos allí.

Mi habitación se ha convertido en mi refugio. Allí, en mi soledad, con mi ordenador, mi móvil, mi tele y algún otro poema de amor o desamor se van pasando las horas.

Procuro levantarme temprano y no parar hasta que mis piernas dicen basta, hasta que canso mi subconsciente y empiezan a fluir ideas que, como tú, anoto en pequeños papeles, a bolígrafo, aunque me queda un mundo para conseguir esa letra tan pequeña, tan cuidadosamente descuidada, tan ilegible ahora que mi vista empieza a fallar, especialmente de cerca.

Hoy en San Isidro, patrón de Madrid. Y se me vienen a la cabeza las tardes de toros en Las Ventas, pasando miedo y angustia por esa panda de innombrables que ni tan siquiera se han dignado a mandar un mensaje para decir ‘lo siento’.

Cortarnos la coleta fue lo mejor que hicimos. De verdad. Qué asco de mundo lleno de catetos, incultos, machistas y prepotentes. Salvo dos o tres que se salvan.

Otra vez estamos en campaña. Los partidos políticos llenan de color las calles con sus logos y reparten globos, panfletos y promesas.

A ver de qué tono se tiñe el Ayuntamiento y la Junta el próximo día 26. Yo lo tengo claro. Claro no, clarísimo.

Cambiando de tema, ayer hizo años que murió Frank Sinatra (Fly me to the moon) y no sé si te dije que falleció la hermana de Fondaco. La muerte no para, por desgracia…

La vida tampoco. Y toca seguir adelante como se puede. A ritmo de zumba, de Pilates o de lo que se tercie. Todo para liberar tensiones y quemar adrenalina y una mala sangre que intento sacar de mi cuerpo, aunque no resulta fácil.

Nada más, mi vida. ¡Te quiero como nunca querré a nadie! Feliz miércoles, papá.

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

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