El viaje a Finisterre y la tarjeta del hotel que se fundió en el bolsillo de mi abrigo


fisterra
Tú, mi vida, pletórico de felicidad en Finisterre.

¡Hola, papá! ¿Qué tal sigues? Aquí sigue el mal tiempo y el viento gira incesante la veleta de la cigüeña, que en unos días engrasarán los operarios que cada verano vienen a colocar los toldos para evitar que el fuerte sol estival entre de lleno en el salón. Sigue leyendo “El viaje a Finisterre y la tarjeta del hotel que se fundió en el bolsillo de mi abrigo”