Un cocido para dos y un abrazo que me haga sentir que mi corazón sigue latiendo


abrazo
Tú y yo, dos gotas de agua, dos almas gemelas.

¡Hola, papá! ¿Qué tal estás? Supongo que aún riéndote de verme bailar en la clase de zumba. Yo también me río, aunque tengo agujetas hasta en las pestañas. Pero esas danzas me ayudan a liberar el estrés que acumula mi cuerpo y coordinar los movimientos también me sirve para estimular el cerebro. Sigue leyendo “Un cocido para dos y un abrazo que me haga sentir que mi corazón sigue latiendo”