‘La campana del Carnaval’ ya no es un sueño sino una realidad

La campana del Carnaval, fuente de inspiración de tu libro (Imagen:
aredisweb2.wordpress.com )

¡Hola, papá! Hoy ni te pregunto cómo estás, porque sé que no entrarás en ti de felicidad. ‘La campana del Carnaval’, esa maravillosa novela inspirada en la fiesta que tantos y tantos años vivimos juntos, y de la que te sentías tan orgulloso, ha dejado de ser un proyecto. Es una realidad.

No te puedes imaginar cuando esta mañana abrí el correo electrónico y vi que sí, que se publicaba, el vuelco que me dio el corazón. Primero, lógicamente, fueron lágrimas, pero ahora tengo un orgullo y una satisfacción que no se puede describir con palabras.

No hace falta que te lo diga, porque seguro que lo sientes. Mi corazón palpita más fuerte de la emoción y en mi cara por fin se ha dibujado una gran sonrisa.

Va a ser otro ‘hijo’ más, como tú llamabas a tus libros, que pase a engrosar la numerosa familia que ya tienes.

Y como el destino es un poco complicado de entender, la noticia llega a apenas unas horas de que Ciudad Rodrigo se convierta en fiesta, bullicio, encierros, capeas, reuniones de amigos, comidas… Para que esa campana que te inspiró esta novela vuelva a sonar anunciando que los toros ya están sueltos por la calle Madrid.

Bendita campana que cautivó tus oídos y tu pluma para que hoy te pueda dar esta gran noticia, papá. Cuando estabas en el hospital ya te lo decía que lo ibas a conseguir, que te merecías eso y más, aunque como el mundo de la literatura es tan complicado y salvo que tengas verdadero talento, la mayor parte de publicaciones que ven la luz son de hijos de papá o de cualquier Belén Esteban de la vida, tú no acababas de creértelo.

A pesar del dolor de tu marcha, yo no me rendí. Porque sí creo en ti, en que tus manos estaban hechas para firmar auténticas obras de arte en forma de libro. Ha sido tu recompensa y la mía. Tu felicidad y la mía. Tu orgullo y el mío, mi vida.

¡Enhorabuena, papá! Tu recuerdo está más vivo que nunca y tu legado sigue creciendo, porque hay una frase que siempre me encantó: ‘Sólo muere aquel que es olvidado! Y lejos de olvidarte, tienes mucha gente que te recuerda, te admira y te echa de menos.

¡Te quiero infinito, papá!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s