Recuerdos del expolio del Archivo y tributo a Edgar Allan Poe


¡Hola, papá! El invierno está arreando fuerte estos días. Han empezado a caer las primeras lluvias y el frío se cuela por todas partes. Pero no te preocupes. Si me estás viendo desde arriba ahora soy yo la que me encargo de cerrar cada una de las puertas de casa, tú casa, para intentar mantener el calor.

Ya no usamos braseros ni calentadores. Ni tan siquiera soy capaz de estar en otro sitio que no sea mi habitación. Aquí tenemos recuerdos, pero muchos menos que en cualquier otro sitio.

Hoy seguro que como yo te estás acordando de la noche del 19 de enero de 2006. Tú, curioso, culto y amante de Salamanca, quisiste acompañarme a cubrir la noticia del expolio del Archivo de la Guerra Civil. Y allí, a las cinco de la mañana de aquella gélida noche, nos pusimos los dos a vivir este momento que sabíamos que iba a marcar la historia de la ciudad, y que quisiste contemplar con esos ojos grises que me tenían completamente enamorada.

Con nocturnidad y alevosía comenzaron a sacar los papeles que hoy aún siguen reclamando unos y otros. De hecho hoy es tema del momento (no dijo Trending Topic porque odiabas esa palabra).

Seguro que como yo, aún te estás sonriendo del momento en que los operarios cogían su carretilla y cargaban las cajas en la furgoneta. A lo lejos se oía una voz que decía: ¡Ladrones! Y así hasta que terminaron de llevarse todo lo que habían reclamado los catalanes y el juez dijo que se lo podían coger.

Fueron unas cuantas horas, que terminamos desayunando un chocolate caliente en el Toscano para mitigar el frío que teníamos ambos, pero fue algo, otra cosa más, que tuvimos la suerte de vivir juntos y de seguir rememorando cada 19 de enero. ¡Soy muy afortunada por haberte tenido papá!

Pero hoy tengo que contarte más cosas. Seguro que en tu calendario lo tienes apuntado, pero ni tan siquiera he querido pasar la página en la que tú la dejaste. Sólo sé que es el 6 de octubre. Hace 210 años nació Edgar Allan Poe, escritor, colega y otro de tus admirados.

Repasando un poco algunas de sus frases, me he querido quedar con una: ‘A la muerte se la toma de frente, con valor, y después se le invita a una copa’. Así lo hiciste tú, mi vida.

Esta madrugada hay eclipse de luna. El último lo vimos los dos en la terraza de casa abrazados. Hoy me faltará tu calor, pero sé que estarás allí conmigo viendo esas maravillas de la naturaleza que siempre nos encandilaron. Mañana te enseñaré fotos, aunque igual desde el cielo tienes vistas privilegiadas. Me despido como cada día. ¡Te quiero, papá! Hasta el infinito. 

Anuncios

Publicado por

Patricia Carnero

Periodista, bloguera y huérfana de padre desde el 15 de diciembre. Este es mi pequeño tributo al hombre que me dio la vida y todo lo que necesité para convertirme en una persona, principalmente, buena, como él, culta, educada y sabia. ¡Gracias, papá, por estos 45 años que me has dejado vivir a tu lado!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s