‘Mi héroe’, un conciertazo, el misterio del pañuelo desaparecido y Julen

¡Hola papá! Hoy estreno dominio, así que perdona que el blog este hecho un poco desastre, pero era necesario hacerlo. Lo iré mejorando poco a poco. Ahora se acumulan las entradas y parece que te llevo escribiendo 24 horas, cuando en realidad ya son dos semanas las que llevamos compartiendo esas cosas que te contaba cada día y ahora ya no puedo hacerlo.

Ayer fue a mi primer concierto después de perderte. El de Antonio Orozco. A tí no te hubiera gustado, porque no coincidíamos demasiado en gustos musicales, pero tenía la entrada desde principios de diciembre y era un cantante al que quería ver desde hace tiempo. Me imagino tu comentario cuando lo hubieras sabido. “Ya vas a ver otro sopazas”. Y yo me hubiera reído y te hubiera dejado refunfuñando.

Total, al final eras feliz si a mí me veías feliz. Aunque bien es cierto que lo de ayer distó bastante de la felicidad. Me senté en mi asiento, sola (aunque eso es lo de menos, porque últimamente me gusta demasiado la soledad) y a los 10 minutos se iluminó el escenario y apareció un cartel, en una pantalla tipo cine, donde se podía leer: “Los heróes son héroes porque no saben que lo son”. Y entonces comenzaron a sonar las primeras notas de la canción que yo tarareaba desde la primera ve que la oí y que siempre te dediqué; ‘Mi héroe’ (aquí te la dejo para que la escuches con calma).

Las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos, los apreté con fuerza y comencé a visualizar imágenes que había vivido junto a tí. Después llegó el ‘Devuélveme la vida’ y otro poco más de lo mismo.

Y yo que me había puesto toda guapa y me había pintado los labios de rojo, que sabía que te encantaban…

Pero lo más extraño de la noche fue que antes de salir de casa, como no encontré pañuelos de papel, fui a tu mesilla y cogí uno de los que te había regalado este verano para secar mis lágrimas. Lo tuve todo el rato conmigo, pero al ir por la calle de camino a casa lo empecé a buscar y no apareció. Se quedó allí, en el asiento 10 de la fila 7, donde volvimos a revivir tantas cosas bonitas. Y es que yo creo que al final no querías que yo tuviera ese recuerdo de una noche tan complicada y alguna trastada harías para que se me cayera.

Cuando llegué, puse la televisión, como cada noche, y vi una noticia que hasta ahora no te había contado porque siempre queda un hilo de esperanza hasta que se confirma lo peor. Hace 10 días, un niño de nombre Julen, y de sólo 2 años, se cayó a un pozo. Después de excavar y de acceder a un sitio muy difícil de llegar, otros héroes, aunque seguramente desolados por el final, los que tuvieron el valor de llegar hasta los 80 metros de profundidad donde se encontraba el pequeño, lo encontraron sin vida. Seguro que te has quedado tan conmocionado como lo estamos todos.

Hoy viene a verme una persona muy especial para tí, quizá la más especial: Mónica. Sé que desde arriba brindarás con nosotras y que te daré un poco de envidia, pero te guardaré bien las fotos para que las mires con esos ojos tan hermosos que se te ponían cada vez que la veías. ¡Te quiero papá! Hasta mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s